Inoculados en la familia Gandur: el esposo de Marina Gandur, funcionaria del Siprosa, también se vacunó como “personal altamente expuesto”

Tucumán 17 de marzo de 2021 Por Redacción
El ingeniero mecánico y cónyuge de la Jefa Departamental, fue vacunado en enero y febrero de este año con ambas dosis. Desde la cartera de Salud manifestaron que “cumplió con los requisitos para la vacunación” por sus funciones. Polémica y parentela.
familia gandur
Familia Gandur en el poder ejecutivo y el Siprosa Integrantes de la familia que fueron inoculados.

Un nuevo dato se suma a los ya conocidos desde hace unas semanas atrás con respecto a la vacunación de los integrantes de la familia Gandur que cumplen funciones en el Poder Ejecutivo y el SIPROSA. Esta vez, de acuerdo a la información a la que tuvo acceso Periódico Móvil, Sebastián Victorio Chico, un ingeniero mecánico de 44 años de edad que, según el Ministerio de Salud de Tucumán, se desempeña en el Departamento de Vinculación e Innovación Tecnológica del Siprosa, del cual tambìen su esposa Marina Gandur es jefa departamental, recibió el tratamiento de “personal de alta exposición” al virus (Covid-19), según la política del Ministerio a cargo de Rossana Chahla.

Sebastián Chico, accedió a la primera dosis de la vacuna Sputnik-V el día 19 de enero del 2021 en la Dirección de Emergencias Sanitarias del Sistema Provincial de Salud (107) mientras que la segunda le fue colocada en el mismo lugar el 9 de febrero del corriente año. Estas fechas coinciden con la vacunación de su esposa.

Cuando Periòdico Mòvil consultó al Ministerio de Salud, el motivo por el cual el ingeniero y la funcionaria habían sido inoculados, manifestaron que las tareas de logísticas entre las cuales se encuentra la dirección y colocación de sistemas de refrigeración y acondicionamiento de lugares que màs tarde fueron destinados para el tratamiento de pacientes infectados con Covid, los colocaba en la situación de “personal altamente expuestos”, y que por lo tanto correspondía que fueran vacunados. 

Vacunación y polémica 

El 27 de febrero, Periódico Móvil realizó una investigación periodística que derivó en una publicación donde se daba cuenta de que el Secretario de Estado, el abogado José Antonio Gandur (h) y su hermano, el economista Javier Gustavo Gandur, que tienen 39 y 38 años respectivamente, accedieron a las dosis de vacunación que el Ministerio de Salud de la provincia de Tucumán había destinado para trabajadores sanitarios del sector privado. (Ver Un Secretario de Estado de Tucumán se vacunó como parte del personal de un laboratorio privado).

A los pocos días de esta revelación, se conoció que la mayoría de los integrantes de la familia Gandur que trabajan en el Estado tucumano se encontraban inoculados. Así es cómo se descubrió que José Antonio Gandur (39), Secretario de Estado del Ministerio de Desarrollo Social, Javier Gandur(38) con un cargo de Director en el Ministerio de Economía, Marina Gandur (42) Jefa de departamento del Siprosa y la comunicadora Iliana Emilce Gandur, agente sanitario, todos ellos hijos de José Gandur (P) Secretario Administrativo del Siprosa, incluido él mismo (en este caso por ser mayor de 70 años), les aplicaron las vacunas. En todos los casos desde el Ministerio de Salud de la provincia justificaron el procedimiento y el motivo por el cual cada uno de los Gandur se encontraban ya inoculados con ambas dosis.

La polémica gira en torno a que si correspondía que los hermanos José y Javier Gandur, reciban las vacunas como personal de un laboratorio privado que pertenece a una de las esposas de ellos o cómo funcionarios del Gobernador Juan Manzur, cuando la mayoría de los ministros y hasta el propio mandatario, todavía no fueron inoculados. Un tema sensible luego del escándalo que determinó el pedido de renuncia por parte del presidente Alberto Fernández al entonces ministro Ginés Gonzáles García, por supuestos “vacunados vips”

Lazos, parentela y vacunación polémica. 

Hace unos días también se conoció de acuerdo a una publicación de La Gaceta que la ministra de Salud y autoridad de aplicación de las vacunas en la provincia, Rossana Chahla, es prima de la bioquímica Zulema Chaila, propietaria del Centro de Análisis Clínicos y Especializados (CACE) que permitió la inoculación de dos de los cuatro hijos de José Antonio Gandur, secretario administrativo contable del Sistema Provincial de Salud (Siprosa). Consultadas por la prensa, ni Chahla ni Chaila hicieron comentarios. 
Se suma ahora el dato de que el ingeniero mecánico, Sebastián Chico, esposo de Marina Gandur, Jefa de Departamento en el Siprosa, recibieron ambas dosis de la Spunik-V en fechas coincidentes, a las pocas semanas de haber ingresado a la provincia el lote de vacunas destinadas a personal de salud que trabaja en las primeras líneas de combate contra el virus.  
Los Gandur se mantienen en silencio desde finales de febrero, cuando comenzó  a descubrirse esta historia de vacunación polémica, incluso antes del cronograma preparado para mayores de 70 años que en muchos casos consiguieron turnos para ser inoculados hasta dos meses después de generar la solicitud. 

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